Hoy ya pasaron 516 días de que los bifes se quemaron, que graciosa esa frase ¿no?, esa fue la ultima que pudo destruir todo, anterior a esa frase nos engañamos pensando que podíamos reconstruir algo, y lo único que hicimos fue desenterrar miseria, basura y decepciones.
Que asquerosa inseguridad, que inmunda sensación, que nostalgia que llevo.
Tengo tantas ganas de abrazarte, de decirte tantas cosas, de mirarte a los ojos y ver que pudimos ser lo que éramos (aunque no era de la mejor manera), tengo tantas ganas de llamarte, de buscarte, de salvarte.
Te extraño tanto, extraño tanto al de antes.
Nose si te necesito, pero te echo mucho de menos, necesito de todo lo que me falta, necesito saber si estas bien, si estas mal sin mi, necesito saber que pensas, que no sentís.
Quiero descalibrar todo este odio y resentimiento, quiero que este todo correcto, puro y desintoxicado. Quiero estar libre, pero no de tu vida, quiero estar en tu cielo, no en tu infierno, quiero estar con vos, pero no con el.
No es posible hacer sencillo el lío en el que se ha convertido mi vida en los últimos meses, no es fácil apagar el volcán que construimos. Que paradójico es todo, que final obvio y a la vez inesperado… ¿final? Ahí esta la raíz de la indecisión, ahí esta la semilla de la duda, nunca voy a saber que es, nunca voy a saber si hice las cosas bien o todo lo contrario, nunca voy a saber si es el final o solamente el insoportable dolor de otro comienzo.
Rogelio, 18 de Mayo de 2009.
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